• Geral

Desconectándome de la civilización: Sierra de las Quijadas

Actualizado: 13 de dic de 2019


Hacía mucho tiempo que tenía ganas de conocer Sierra de las Quijadas. Me fascinaba el hecho de que sea un lugar con tanta historia, y no de la historia de la humanidad, sino historia. De miles de años atrás, de animales prehistóricos, de huellas de dinosaurios (en serio se puede ver una huella de dinosaurio en un lugar que no sea un museo??? si si, por lo menos en Sierra de las Quijadas).



Así que estuvo incluido en mi primer viaje a la amada provincia de San Luis. Todo cuadraba...emprendiendo la vuelta de San Juan a San Luis la ruta pasa por la entrada de Sierra de las Quijadas...sólo tenía que hacer un stop en el camino. Y aunque estaba súper incluido en la hoja de ruta de lugares obligatorios a conocer, a veces las vueltas de la vida hacen que no todo salga como uno lo espera. Pero por suerte, las cosas se dan en el momento exacto que se tienen que dar. Y así fue, que años más tarde, entendí porqué no se me dio en aquel momento.



Era mi primer viaje sola. Uff! todo lo que implica el primer viaje en solitario. Aparecen algunas incertidumbres, dudas, y hasta algunos mieditos. Si estás en dudas de arrancar a viajar sola, leete el día que empecé a viajar sola que seguro cambiás de opinión.

En fin, elegí ir a San Luis que es uno de mis lugares favoritos en el mundo...y además tenía ese gran pendiente: conocer Sierra de las Quijadas.

Así que me aventuré, en pleno enero, a la provincia de San Luis, con la esperanza de conocer ese parque nacional. El gran tema es que en enero hace calor... mucho, mucho calor. Haciendo base en la ciudad de San Luis, me recorrí todas las agencias de viajes y turismos habidas y por haber, buscando algún tour, paseo, excursión...algo, que me lleve al parque. Todos coincidían que no era la mejor época para ir, con lo cual no solían ni ofrecer la opción a los turistas. O sea, existía la excursión sólo en los folletos publicitarios. Una decepción. Pero como todo ocurre en el momento justo, tuve la gran suerte de encontrar a una pareja que estaban haciendo lo mismo que yo: recorriendo todas las agencias para ir a Sierra de las Quijadas. Y así, por las cosas del destino, resultó que hasta estábamos parando en el mismo hospedaje, y pudimos organizar entre los tres la visita al parque.




Adentrando en la majestuosidad del parque

Nos levantamos muy temprano, desayunamos, y con un auto alquilado emprendimos la ruta hacia el parque. Llevamos muchas botellas de agua, ropa clara, gorros, mochila liviana, y por sobre todo, muchas ganas de caminar. El parque tiene muy poca sombra, casi nada diría, con lo cual, es recomendable recorrerlo en los horarios que no da fuerte el sol para evitar la insolación (específicamente en verano). Al llegar al parque, descubrimos que además de hacer los senderos clásicos, se podía contratar un guía para realizar los recorridos de Huellas o de Farallones. El recorrido de Huellas dura alrededor de 2 hs y es un camino fácil que te lleva a ver la huella de un saurópodo. El recorrido de Farallones dura 4 - 5 hs y es un camino un poco más complicado en donde subís y bajás algunas pendientes, pero ves diferentes colores que se fueron gestando a lo largo de las eras geológicas dentro del mismo recorrido. Adiviná cuál elegimos? Obvio, el más largo.

Ambos recorridos se hacían por la tarde, así que aprovechamos la mañana para recorrer todos los senderos del parque. Por fín estaba ahí, en ese lugar que tanto soñé. Con los acantilados enormes que alguna vez fueron escenario de la vida de los dinosaurios...en un lugar que parecía tan virgen, pero que tenía tanta historia. En medio de la nada, con celulares que no agarraban señal ni por casualidad; sólo rodeada del cielo, el sol, y sierras rojizas. De repente la no conexión con la civilización, te permite conectarte con la naturaleza de una manera tan pura y tan mágica, que te llena de paz. Cada tanto te cruzabas con alguna persona que caminaba por el sendero, pero no más que eso. Te encontrás vos, en medio de la inmensidad del lugar, rodeado de unos pocos.


Y como si fuera poco...los farallones

Si me había quedado encantada con los senderos clásicos, imaginate cuando recorrí el camino hacia los farallones. Caminás horas y horas, rodeada de paisajes tan poco explorados, llenos de maravillas por donde lo mires: los suelos rojizos, la erosión, los animales silvestres, los fósiles, y los muchos miradores con vistas espectaculares. Y luego de algunas horas, llegás a la base de los farallones. Y los ves ahí, desde abajo...tan gigantes, tan majestuosos, que lo único que podés es admirar la grandeza de lo que te rodea



Datos de color

*El parque nacional Sierra de las Quijadas está ubicado a 120 km de la ciudad de San Luis, a 180 km de la ciudad de San Juan y a 255 km de Merlo.

*El costo de la entrada general al parque es de $250; excepto para los residentes nacionales $120; residentes provinciales $50; niños de 6-12 años $60; estudiantes $50; para niños menores a 6 años, jubilados y personas con discapacidad la entrada es gratuita.

* El parque fue creado para proteger las especies que habitan el lugar y para preservar sus yacimientos arqueológicos y paleontológicos.


Si querés aprovechar otras cosas para hacer en esta provincia, no te pierdas el post Amor puntano: Provincia de San Luis y si pensás hacer base en la ciudad de San Luis mirate el post Recorriendo San Luis Capital


Y vos, ¿ya conoces el Parque Nacional Sierra de las Quijadas? Animate a escribirme en la parte de comentarios






This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now