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Dinamarca Low Cost

Actualizado: 13 de dic de 2019



¡Países caros sí los hay! Y Dinamarca, claramente, es uno de ellos. Sinceramente cuando llegué, no podía creer los precios; pero con el correr de los días, le fui encontrando la vuelta. Tanto así, que mi estancia que estaba programada dos semanas, se convirtieron en cinco. Así que en este post, te cuento los rata tips que me sirvieron en Dinamarca, y cómo hice para vivir más de un mes con un poquito más de 100 euros




Hospedaje

Si todavía no leíste el post Viajes Low Cost: lo que todo viajero debería saber, te recomiendo que le pegues una miradita para que te des una idea cómo viene siendo mi viaje.


En Dinamarca, estuve en un hostel haciendo Workaway en pleno centro Aarhus, en dónde podía moverme hacia varios puntos de la ciudad caminando (e incluso hasta la estación de trenes y de buses). Así que gracias al voluntariado, tuve gasto $0 en hospedaje. Pero, cuando tenía días libres, aprovechaba a hacerme unas escapaditas a otras ciudades, y en ocasiones solía dormir en otros hospedajes, y ahí sí, tenía que pagar. En Esbjerg, conseguí un Airbnb a 60 euros, pero como tenía crédito a favor en la plataforma, terminé pagando sólo 20.

En Copenhague, pasé dos noches en un hostel muy cerquita del ayuntamiento que costaba alrededor de 45 euros, pero cómo reservé por Booking con el descuento de 15 euros, terminé pagando sólo 30. En síntesis, haciendo Workaway y usando los descuentos de las plataformas de Airbnb y Booking, gasté sólo 50 euros en hospedaje. No está nada mal para cinco semanas, ¿no?


Gasto total hospedaje = 50 euros



Transporte

Los trenes daneses...igualitos igualitos al Sarmiento

Tengo una relación de amor y odio con Flixbus. Me encantan sus precios, pero muchas veces odio el servicio. Pero cuando viajas a lo Marimar, termina siendo la mejor opción. Aunque, para mi sorpresa, cada vez que quería cotizar algún viaje en Flixbus me salía más caro que hacerlo en tren. Lo que solía hacer era primero ver las opciones disponibles para el viaje que quería hacer desde la página de Rejseplanen. Y desde ahí, descubrí que era súper barato viajar en tren. Me quedé sorprendida, como en un país tan caro, el tren era económico en comparación al resto de los precios, y ahí fue que me enteré de los Orange tickets.

La empresa de trenes danesa DSB, tiene una tarifa especial, que básicamente te da la posibilidad de viajar en días y horarios no pico, a un precio mucho menor al habitual. La única contra, es que no podés reservar el asiento con anterioridad, con lo cual está la posibilidad de que tengas que viajar parado, pero personalmente no me ocurrió. Esta tarifa está sólo disponible si comprás el ticket por internet desde la página de DSB (¡Importante! Cuando hagas la búsqueda, marcá la opción buscar sólo Orange Tickets). De hecho, una vez quise comprar un pasaje en la estación, y me costaba tres veces más que sacarlo desde internet con la tarifa Orange. Hay diferencia, y mucha.


Además de Aarhus, anduve por otras ciudades (podés chusmear el post Qué ciudades visitar en Dinamarca para saber un poco más de cada lugar en dónde anduve). En lo que respecta a transporte, el más caro de todos, fue Silkerborg, que gasté 28 euros (ida y vuelta desde Aarhus), y el más barato Copenhague que me costó 14 euros (sólo ida), que aunque es el mismo precio que a SIlkerborg, son muchísimos más kilómetros.

Como ya sabrás, soy fanática de combineta de destinos 2x1, y fue lo que hice para irme a la costa oeste. Aproveché el Orange Ticket de Aarhus a Esbjerg, y luego fui de Esbjer a Ribe, y volví a Aarhus desde Ribe. Este triángulo divino de playa, gigantes blancos mirando al mar, callecitas empedradas, y pasado vikingo, costó 32 euros.

Gasto total transporte = 74



Comidas


Claramente la birra se cuenta como comida!

Comer afuera en Dinamarca no es caro…es carísimo. Pero, como siempre, los viajeros ratas vamos al súper y miramos los precios.

Si bien, con el Workaway tenía todas las comidas incluidas, cada tanto compraba algo para acompañar el matecito; dependiendo de dónde compres, conseguís galletitas entre uno y dos euros. Si te querés hacer algún sandwichito, el típico pan danés de girasol que es recontra delicioso arranca en un euro, y las 10 fetas de queso 1,50 euros. La coca cola es incomprable, si mal no recuerdo, costaba alrededor de dos euros la chiquita…así que podés optar por el agua que cuesta 0,50.

Las frutas, tipo banana, manzana, o pera, costaban entre 0,15 y 0,30 euros, dependiendo del lugar dónde compres. Con las verduras pasa algo medio contradictorio. En uno de los países de más reciclaje, las verduras vienen cortadas o ralladas y empaquetadas. Así que olvídate de comprar en Dinamarca la espinaca con las raíces chorreando tierra, de esa que tenés que lavar hojita por hojita durante 27 horas para hacerte una tarta. Acá vienen las hojas impecables, cortaditas, listas para usar. Obviamente, que le pegás una enjuagada, pero nada más. De este estilo, vi lechuga, espinaca, rúcula, zanahoria, y hasta los salad mix que es una mezcla de yuyos raros comestibles. Arrancan a partir de los 1,5 euros la bolsita. El tema de carne te lo tengo que deber, porque como no como animales, ni miré los precios.

Las frutas y verduras no suelen ser tan caras, así que tranqui...podés compartirlas con los bambis

Y con respecto a dónde comprar y dónde no, es bastante relativo. Generalmente, el Fotex era más caro que el Lidt o el Rema 1000, pero como todo, tenés que mirar las ofertas. Lo que sí, te puedo decir, es que te alejes del 7 eleven, que con decirte que es hipermega caro, me quedo corta.

En fin, entre gustitos y demás, en poco más de un mes gasté 10 euros.


Dato de color: Cuando los productos del supermercado están por vencer, suelen ponerlos todos juntos en una góndola a precios súper rebajados. Después de eso, si la gente no los compra, los tiran en unos contenedores a la salida del supermercado; así que no te sorprenda ver a más de uno revolviendo los tachos. No es que quiera hacer apología al Dumpster Diving, pero es comida, en buen estado, que hace una hora te la vendían en la góndola y ahora está en un tacho. En Dinamarca te la ponen toda junta en estos contenedores (sin mezclarla con basura) para que a gente se la lleve gratis…en Argentina, el chino te borra la fecha de vencimiento y te lo vende igual. Pequeñas diferencias.



Perfumería

Hace ya más de dos meses que ando en viaje, así que se me fueron gastando varias cositas. Solía comprar en el Normal, que era en ocasiones más económico que el supermercado. Así que repuse el shampoo y la crema enjuague (ahora tengo unos de Aussie ,que me dejan el pelo bastante mejor que el Shampoo 2 en 1 de Carrefour, con olor a nada), el cepillo de dientes, la pasta dental, y un jabón. Todo eso, por la módica suma de 6 euros.



Ropa y muebles


Básicamente son otras de las cosas incomprables. Me acuerdo de ver una remera súper básica, de esas que comprás en Avellaneda, por 15 euros. De esos precios para arriba. Pero lo bueno es que los daneses suelen llevar bastante ropa a la Cruz roja, y podés encontrar prendas usadas por menos de dos euros. Aunque, también es factible encontrar ropa en la calle. Así que debo confesar, que tuve una conducta compulsiva en donde mi mochila minimalista sufrió un paro cardíaco. Una noche, estaba a punto de dormirme hasta que escucho, “che, acá a un par de cuadras hay una montaña de ropa tirada en la calle”.

Acá con la sirenita, vestida por Elsa Serrano. Mentira, me encontré el vestido y las zapatillas en la montaña de ropa en Aarhus

Típico…estás lejos de tu país, la vergüenza se te va, y las cosas locas que nunca te van a pasar (como encontrarte ropa en la calle), empiezan a seducirte. A pesar de que nos parecía un poco exagerado pensar que había una montaña de ropa, fuimos con una compañera del hostel a chusmear…no te puedo explicar nuestras caras cuando vimos la montaña. Era una montaña, posta. No sabría decirte cuantas prendas había, pero muchas, muchas. Así que me traje un par de remeras, unos pantalones, unos vestiditos, unas medias de lana, un sweater, y hasta una campera. De locos, todo impecable, y por $0.


Con respecto a los muebles, al menos en Aarhus, era súper común encontrarte todo tipo de muebles en la calle, desde cajoneras, camas, colchones, de todo. Realmente te podés amoblar la casa sin gastar nada. Incluso, podés darte una vueltita por el Reuse, que son unos galpones, en donde la gente lleva lo que ya no usa. Así que podés encontrarte desde muebles, hasta juguetes, libros, y cosas de jardinería, todo gratis.


Así que sumando el hospedaje, el transporte, las comidas, los artículos de perfumería, y la ropa que me traje, gasté 140 euros…pero tengo que contarte el último rata tip del día:


Reciclaje

A comparación de nuestros países, en Europa se recicla bastante. En Dinamarca, solés pagar los envases de la mayoría de las botellas de plástico y latas (aunque no lo sepas). Si mirás los tickets, te va figurar que además del valor del producto, te cobran el Pant. Las latas suelen tener Pant A, y te las cobran 1 corona, las botellas de plástico de medio litro suelen tener Pant B y te las cobran 1,5 coronas, y las botellas grandes Pant C y te las cobran 3. Lo que podés hacer es, cuando terminás la botella, o lata, llevarlas a las máquinas de reciclaje del supermercado y te devuelven el valor del Pant, el cual lo podés usar como crédito a favor en tu próxima compra o canjearlo por plata. Pero, no hay límite de cuántas podés llevar, ni es necesario que presentes el ticket de compra. Así que imagínate, que cada vez que salía a la calle, si veía una latita o una botella en el piso, me la llevaba. Y tuve la suerte de caer en Aarhus, en plena primavera…lleno de latas.


A propósito, junté 20 latas y me compré un paquetito de yerba.

Obviamente, que si estás trabajando en Dinamarca, y te pagan 100 coronas la hora, guardarte una lata de una corona no es opción…pero si estás viajando low cost como yo, y sabés que si juntás un par de botellitas por día te podés pagar las comidas y los viajes, ni lo pensas, y directamente salís con la bolsita del súper en el bosillo de la mochila. Imaginate que con sólo juntar una lata te podés comprar una manzana o una banana…con 6 latas te comprás un pan…con 9 te comprás un chocolate, y con 20 una caja de 6 helados de palito. Así que ya no pensás en cuántas coronas te sale, sino en cuántas latas necesitas reciclar para comprarte eso. En fin, con esta ratoneada, junté alrededor de 30 euros que fui descontando de las cosas que me compraba.


Y así termina el cuento viruento viruento, de pico picotuento de pomporerá…y la historia de cómo gasté alrededor de 110 euros viviendo durante más de un mes en uno de los países más caros del mundo.

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